Crónica del Tercer Encuentro sin fronteras de Cooperativas Integrales

Llegados desde diferentes pueblos, ciudades, bioregiones y otros rincones del territorio, cerca de 180 compañeras nos encontramos del 1 al 4 de mayo en el centro social okupado Kike Mur de Zaragoza, lugar propuesto por las compañeras de la Cooperativa Integral Aragonesa (CIAR) para acoger este tercer encuentro sin fronteras de cooperativas integrales.
Unas veníamos de promover y participar en los encuentros anteriores, para otras era la primera experiencia. Algunas personas venían a observar y a conocer lo que hacemos pero la mayoría estaban implicadas activamente en nuestras respectivas cooperativas integrales. Llegamos dispuestas a compartir los avances y las dificultades que nos vamos encontrando en cada uno de nuestros procesos de autoorganización.  
Durante las sesiones de cada día pudimos compartir, poner en común, aprender, reflexionar, debatir, deliberar, escucharnos, entendernos, reír y emocionarnos, todo ello con el objetivo de coordinar estrategias, seguir haciendo camino y llevarnos de vuelta a nuestros territorios la energía para seguir adelante.
El apoyo mutuo fue fundamental para poder llevar a cabo el encuentro, y cada cual aportó en la medida de sus posibilidades para hacerlo posible: en las infraestructuras, la cocina, los alimentos, la acogida, la economía, la elaboración y preparación de contenidos, la adecuación de los espacios, insumos, higiene y limpieza, actas y recopilación de materiales, dinamización de los espacios asamblearios, etc.
Además de todo ello, cabe resaltar la numerosa participación en los diferentes ejes temáticos, que rondó entre los 70 y 100 participantes de manera simultánea por sesión, y que a través de los grupos de trabajo pudimos profundizar en los ejes planteados. Así mismo, acordamos constituir e impulsar la Red de Cooperativas Integrales sobre las bases del llamamiento a la revolución integral (1), como línea estratégica para seguir avanzando a partir de horizontes y principios en común.
El CSO Kike Mur era hace tiempo el edificio administrativo de la antigua prisión de Zaragoza y sus okupantes le han dado este nombre en memoria de un insumiso que murió allí dentro sin que nadie se preocupara de darle asistencia médica. Desde aquí mismo, recordar también a los que no están pero hubieran estado encantados de poder asistir, a las que tienen privada su libertad, a las clandestinas, a las encarceladas, a las psiquitrizadas, a las que obligan a ser lo que no son, para todas ellas, el compromiso de organizarnos para ser un poco más libres y continuar luchando hasta que todas lo seamos.
Compañeras llegadas desde Sierra del Segura (Albacete), Asturies, Barcelona, Bejar, El Bierzo (León), Cáceres, Canarias, Castelló, Catalunya, Ciudad Real, Cretas (Matarranya), Donostia, ExtremaduraFigeac (Francia), Gasteiz, Granada, Ibiza, León, Llyon (Francia), Madrid, Mallorca, Marseille (Francia), Murcia, Nafaroa-Région Nantaise, Perpignan (Francia), La Rioja, Salamanca, Tarragona, Sierra de Gudar y Matarranya (Sur-Este de Teruel/Franja de Ponent), Tietar-Gredos, Toulouse (Francia), Valencia, Valladolid, Zaragoza….

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